La paridad en el empleo, una lucha en la que los CEE tienen mucho que decir

Por Carlos Carrasco

La igualdad de oportunidades en el ámbito laboral es un reto por el que luchan muchas mujeres en la actualidad. En el caso de aquellas que tienen alguna discapacidad, esta lucha se hace aún más complicada porque sufren una doble discriminación. A dicha discapacidad se le suma su condición femenina, dos características que les dificultan la búsqueda de un puesto de trabajo estable. Los Centros Especiales de Empleo no pueden permanecer ajenos a esta situación y entre sus políticas de contratación y formación deben incluir actuaciones que garanticen las mismas oportunidades de empleo para ambos géneros, que rompan los estereotipos en el ámbito laboral y aumenten la presencia de ellas en las bolsas de empleo. Muchos de los socios de FEACEM ya están trabajando para conseguir la paridad en sus plantillas, especialmente para los colectivos en especial riesgo de exclusión como puedan ser las mujeres con discapacidad intelectual o con enfermedad mental.

Según el avance de datos de la última Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud realizada por el INE que data de 2008, la tasa de empleo de los hombres con discapacidad es un 10% superior a la de las mujeres con discapacidad. Estos datos están en línea los de la anterior encuesta de sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud realizada por el INE, el Imserso y la Fundación ONCE, realizada en 1999, la tasa de paro de las mujeres con discapacidad es del 84%. Además el elevado porcentaje de mujeres inactivas (aquellas que no tienen trabajo ni lo están buscando), pues asciende al 76, 3% frente al 59, 4% de los hombres.

La situación desde entonces ha mejorado, pero la paridad aún está muy lejos de alcanzarse. Así, el estudio ‘El impacto de la crisis económica en las personas con discapacidad', elaborado por el Cermi, durante los primeros diez meses del año pasado refleja que en ese periodo se firmaron 11.160 contratos a hombres con discapacidad (un 61,95% del total) frente a los 6.855 (un 38,05%) que rubricaron mujeres con discapacidad.

Según datos facilitados por el Servicio Público de empleo estatal en la empresa ordinaria se firmaron 21.101 contratos a personas con discapacidad en 2009, de los cuales 12.873 fueron a hombres (un 61%) y 8.228 a mujeres (un 39%).

En las plantillas de los CEE, los porcentajes son similares a los de la contratación en la empresa ordinaria y aún no se ha alcanzado la igualdad, pero se puede hablar de una proporción equilibrada entre ambos géneros. Las cifras facilitadas por el Servicio Público de Empleo, señalan que en las 1.700 empresas de empleo protegido de España emplean aproximadamente a 53.000 personas con discapacidad, de las cuales un 60% son hombres y un 40% mujeres.

MUJERES CON ENFERMEDAD MENTAL

La situación de las mujeres con enfermedad mental es la más complicada. En los CEE de FEAFES Empleo el porcentaje de trabajadoras con discapacidad es del 26%. María Isabel Rodríguez, presidenta de la entidad explica que "el papel de ama de casa que muchas desempeñan les está alejando del mercado laboral .También está relacionada con los diagnósticos, pues muchos de ellos son problemas que conllevan trastornos como la depresión o el bajo estado de ánimo, que dificultan más su formación y el acceso al empleo".

Con el fin de paliar esta situación, en esta entidad realizan según su responsable "una labor de concienciación", a través de la que conciencian a las mujeres con enfermedad mental de la importancia de integrarse en el mercado laboral para llevar una vida plena", resalta Rodríguez.

Para incrementar la demanda de empleo femenina del colectivo que representa, María Isabel Rodríguez, apunta a la importancia de las familias. "La idea que tengan sobre la inserción laboral y la formación es lo que más va a ayudar a que ellas salgan de casa, junto a la opinión de los profesionales sanitarios.", apunta.

La formación es otro de los aspectos en el que en FEAFES Empleo hacen especial hincapié. "Es importante que los CEE tengan líneas formativas especialmente destinadas a mujeres", destaca la responsable de esta Federación perteneciente al movimiento asociativo.

La responsable de FEAFES Empleo señala que el acceso de la mujer con enfermedad mental a las bolsas de trabajo "debe ser una labor de todos", en la que se involucren desde las familias a los médicos, pasando por las empresas. "Hay que incidir en la necesidad de que ellas deben acercarse al mercado laboral", asevera.

El resto de entidades de la Federación se mueven en porcentajes cercanos a la media del resto de empresas de empleo protegido. En torno a un porcentaje del 40% para ellos un 60 % para ellas, con variaciones no demasiado significativas.

EMPRESAS CON MAYORIA DE EMPLEADAS

Pese a que la igualdad en el empleo en cuestiones de género no es todavía real, en algunos Centros Especiales de Empleo del movimiento asociativo de FEACEM las trabajadoras son mayoría.

Destaca positivamente el caso de la Asociación de Centros Especiales de Empleo de Cocemfe (AECEMCO) pues la igualdad de género ya es un hecho y el 51% de los trabajadores de sus CEE son mujeres. Esta cifra es consecuencia de los distintos programas y proyectos que esta entidad tiene en funcionamiento para fomentar la inserción laboral de este colectivo. Fuentes de esta entidad destacan que en sus acciones de inclusión laboral incorporan medidas específicas dirigidas a personas con discapacidad afectadas por diversos factores de exclusión como puedan ser el hecho de ser mujer.

Así, iniciativas como el programa ‘Incorpora Inder', que Cocemfe desarrolla junto a la Fundación La Caixa, logró que el pasado año se firmaran 185 contratos a mujeres, de los cuales, 36 fueron en CEE.

Es el caso de Telesoft, empresa vinculada a AECEMCO, socio de FEACEM, de cuyos quince trabajadores con discapacidad, diez son mujeres. Esta empresa se dedica al diseño de páginas web y a la domótica (creación de entornos accesibles). Aunque según asegura Antonia Sáez, gerente de este CEE quieren ir "más allá del diseño de sitios de Internet", ya que el sector de las nuevas tecnologías está en desarrollo.

Respecto al hecho de que se trate de una plantilla formada mayoritariamente por mujeres, Sáez destaca que hicieron un seguimiento buscando ingenieros de software en la provincia de Albacete y se encontraron con que la demanda de empleo que se ajustaba al perfil era mayoritariamente femenina. "Es posible que las mujeres con discapacidad física accedan más a la formación superior", destaca la gerente de este CEE.

Además, en Telesoft han decidido impulsar el teletrabajo como una modalidad de empleo destinada a personas con grandes discapacidades que tienen dificultades para desplazarse hasta la empresa. "Nosotros les facilitamos todas las herramientas tecnológicas necesarias por medio del CEAPAT ya sea en su casa o aquí en nuestras instalaciones. Así, cada persona puede cumplir el horario, ajustándose a sus necesidades personales", explica la gerente de la empresa.

Otra entidad que destaca por tener un alto porcentaje de empleadas con discapacidad es Servicios Laborales y Formativos, Centro Especial de Empleo vinculado a ACECA y a AECEMCO, que realiza labores de asistencia social en colegios e institutos de la provincia de Cádiz.

En este Centro Especial de Empleo, el 80% de su plantilla de 110 trabajadores son mujeres. Su consejero delegado, Ángel Ginjaume, resalta que la actividad a la que se dedica genera puestos de trabajo que suelen solicitar más ellas que ellos. "No es que nosotros las elijamos especialmente sino que el sector de asistencia social y cuidado personal a niños y jóvenes de colegios e institutos creemos que favorece demandas de empleo femeninas", asegura.

La mayoría de las plantas de Tasubinsa, entidad vinculada a ACEMNA, socio de FEACEM, tienen una distribución de empleados cercana a la media en cuanto a género (60% de empleados y 40% de empleadas). Sin embargo, en las instalaciones que esta empresa tiene en la localidad de Elizondo la situación es distinta. Entre los 21 trabajadores del CEE de Elizondo, hay quince mujeres y seis hombres.

María Jesús Álvarez, estudiante que está realizando una labor de investigación en la Universidad Pública de Navarra sobre Tasubinsa, indica que este hecho "está relacionado con la actividad que allí se desempeñaba en el momento de su creación. En Elizondo, los trabajadores llevaban una granja escuela hace años y ahora se dedican a la subcontratación industrial. Este cambio de sector no ha afectado a su plantilla, pues su composición sigue siendo mayoritariamente femenina", destaca.

"Aunque es bueno que las mujeres con discapacidad sean mayoría en una tarea determinada - señala Álvarez-, también sería positivo que se rompieran los estereotipos y que se emplearan en un sector determinado". Asimismo, aboga por trabajar con las familias para que accedan a la formación y al empleo.

 

EL GRUPO GUREAK Y SUS POLÍTICAS DE IGUALDAD

En el Grupo Gureak, una de las entidades que forman EHLABE, socio de FEACEM, resalta que la política de diversificación de actividades que están realizando en los últimos años forma parte de "una apuesta por ofrecer oportunidades de empleo a colectivos como el de las mujeres con discapacidad". Así, resaltan que, desde hace años están creando empresas especializadas en el sector servicios (limpieza, jardinería, hostelería...) "algo que les ha beneficiado en su integración laboral".

Una de las herramientas más destacables de Gureak es el Plan de Igualdad que están impulsando en muchas de sus empresas. Entre las acciones que recoge dicho plan destacan la Comisión de Igualdad que han constituido y cuya principal función es la de "sensibilizar a todos sus empleados, formadores y directivos en materia de igualdad".

Asimismo, también incluye actuaciones como el fomento del lenguaje no sexista, la adecuación del horario de los cursos a las mujeres con hijos o la creación de un sistema de selección de personal que evite cualquier tipo de discriminación, incluida la de género.

CEE USOA: TRABAJANDO POR LA PARIDAD

Mónica Gorrochategui es directora gerente de Usoa, una empresa de empleo protegido también vinculada a EHLABE, que está llevando a cabo medidas para priorizar el empleo de las mujeres con discapacidad. "En las nuevas contrataciones les estamos dando prioridad, sobre todo a las mayores de 45 años porque es un colectivo que sufre una triple discriminación, por edad, por su condición y por discapacidad", explica.

Usoa emplea a 258 trabajadores con discapacidad intelectual, de los cuales 82 son mujeres. "La principal razón por la que no conseguimos incorporar a más trabajadoras es porque las solicitudes de empleo que recibimos son en una proporción de dos a uno masculinas", explica Gorrochategui.

En este Centro Especial de Empleo se dedican a la limpieza exterior, la jardinería, la confección de ropa laboral y la digitalización de documentos. Es en esta última actividad en la que en Usoa están intentando fomentar la contratación de trabajadoras, según su gerente.

Entre las causas por las que ellas no se dirigen a las bolsas de trabajo se encuentra según Gorrochategui, el hecho de que muchas mujeres trabajen en sus hogares, realizando una actividad no remunerada. "Para conseguir que salgan al mercado ordinario es necesario acabar con los estereotipos que las mantienen en sus casas. En este sentido, es importante concienciar a las familias de que a las mujeres con discapacidad intelectual o enfermedad mental que permanecen en sus casas se les está privando de llevar una vida normalizada y tener contacto con otras personas", indica la responsable de esta empresa de empleo protegido.

Gorrochategui indica que muchas mujeres con discapacidad intelectual mayores de 45 años son uno de los colectivos que más sufren la sobreprotección de las familias. "Todo el mundo puede trabajar, la labor del movimiento asociativo es fundamental para incrementar el empleo de los que se encuentran en especial riesgo de exclusión".

Otra de las acciones que están llevando a cabo en Usoa por la igualdad de género es la promoción de la mujer entre los cargos directivos de la empresa. Sobre este aspecto Gorrochategui recalca que "la presencia de la mujer en Usoa es vital, también en los cargos directivos. Además de que ella ostenta el cargo de directora gerente comenta que en la sección de jardinería hay dos personas de distinto género que comparten la jefatura. "Es muy importante que la mujer acceda a puestos de responsabilidad", subraya.

Pero este intento por alcanzar la paridad se debe realizar ya desde la formación previa al trabajo en el CEE. Así, en Usoa los cursos formativos buscan la igualdad de género. A este respecto, Gorrochategui comenta que "antes coser era un rol típicamente femenino mientras que ahora estamos formando hombres en este sector. De la misma forma, al curso de electricidad también están acudiendo mujeres".

En este sentido, la responsable de Usoa incide en la "necesidad de romper los roles establecidos en determinados empleos. Cualquier sector es bueno para emplear a trabajadoras con discapacidad, ninguno la excluye de cualquier labor y ahora la maquinaria les puede facilitar cualquier trabajo físico. En ninguno de nuestros CEE existen actividades que no puedan ser realizadas por mujeres", finaliza Gorrochategui.

Según datos facilitados por los distintos miembros de FEACEM, el porcentaje de hombres y mujeres en sus CEE se acerca a la media del total de entidades de empleo protegido. En torno a un 60% para ellos y un 40% para ellas sin variaciones significativas. No obstante, como se ha podido comprobar, son las mujeres con discapacidad intelectual o aquellas con enfermedad mental las que necesitan un mayor apoyo para impulsar su integración en el mercado laboral.

La mayor presencia de la mujer con discapacidad en los CEE se conseguirá, siempre y cuando acuda al mercado laboral en igualdad de condiciones con el hombre, se elimine la idea de que sólo pueden desempeñar ciertos trabajos, se fomente una formación igualitaria o se conciencie a las familias de la importancia que tiene para ellas acceder a un puesto de trabajo.

APÉNDICE SOBRE BUENAS PRÁCTICAS

De las actuaciones desarrolladas por los CEE del ámbito asociativo de FEACEM en materia de igualdad laboral destacamos algunas de las más importantes:

- Campañas de sensibilización en el entorno laboral.

- Cursos formativos que busquen la igualdad de género y que la fomenten.

- Ruptura de roles establecidos que les mantienen trabajando en el hogar o en determinados sectores

- Concienciación de familiares para evitar la sobreprotección de colectivos como el de las mujeres con discapacidad intelectual.

- Presencia de la mujer en cargos de importancia dentro de las empresas.

- Priorizar la contratación de mujeres en especial riesgo de exclusión (mayores de 45 años).